defectos vino aroma

¿Vino defectuoso? Lo reconocerás por su aroma

Uno de nuestros cinco sentidos se convierte en una herramienta fundamental para detectar ciertos defectos en el vino. El sentido del olfato nos permite percibir olores y entre ellos, el aroma del vino. Podemos dividir la percepción de los aromas en 4 grupos: 

Los aromas primarios, que provienen de la cepa.

Los aromas secundarios, que vienen del proceso de fermentación.

Los aromas terciarios, que proceden de la crianza de los vinos.

Y, por último, los aromas de los defectos del vino. Es por eso que establecemos este cuarto grupo donde centraremos la explicación que nos ayudará a la hora de descartar una botella.

La primera acción que debemos llevar a cabo cuando nos dan a probar un vino es mover correctamente la copa. Dos o tres giros muy sutiles serían suficientes para percibir esos aromas. Ya os hablamos sobre este tema cuando os dimos algunas sugerencias a la hora de catar un vino. Este fino movimiento hará que el aroma se volatilice y entre por la nariz, advirtiendo a nuestro sentido del olfato si algo no es correcto.

Si nuestra primera impresión es la de un aroma más cercano a un caldo de carne, acelgas o curry, puede ser el síntoma de un vino oxidado. Esa transformación de aromas frutales a procesados es una pista de su defectuosidad.

Una nota de hongo, moho y humedad, puede identificarse como un problema con el corcho. El tricloroanisol nos tara el vino y altera el sabor, por eso es importante anticiparnos mediante este paso olfativo.

Si esa advertencia es más agresiva, estaremos ante una acidez volátil alta, y lo podremos asociar a vinagre o acetona. 

El caso se repite si es vino reducido y recibimos notas de huevo podrido. Exageramos un poco porque no es la sensación máxima de olor desagradable, pero sí lo suficiente para que nos alerte de su defecto.

Un exceso de sulfuro se nota por el característico olor a cerilla recién encendida y es la señal inequívoca para no beber ese vino.

Somos capaces de diferenciar a través de la región olfativa (situada en la parte superior de la nariz y comunicada con la boca) sutiles diferencias. Esta facultad nos permite anticiparnos antes de beber ese vino. Renunciar al vino a tiempo nos puede evitar una mala experiencia.

Ese defecto puede ser causado por una mala manipulación de la botella, de su almacenamiento en un lugar inadecuado o por otras variables que no generalizan a la marca y producción de ese vino en concreto. Recuerda este último párrafo: no debemos generalizar una mala experiencia. No es extrapolable a toda la añada, bodega o producción, sino que simplemente pudo haber sido por otros factores incontrolables para el productor.

Comments (1)

  1. erotik

    I have read several excellent stuff here. Definitely price bookmarking for revisiting. I wonder how so much attempt you place to make such a excellent informative web site. Jessica Cameron Beatriz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *